Jimmy

Sorry, viejo

Deja un comentario

Crecí en un hogar que respiraba política. Papá había vivido la dictadura militar brasileña y soñó toda su vida con un gobierno de Izquierda. Aún era un niño cuando lo acompañaba a la calle vistiendo la camiseta de su partido, llenando de ilusión mi mente inocente.

En la adolescencia, veía la franja electoral en la televisión con la misma emoción con que hoy veo un episodio de How to get away with murder. Estaba seguro que seguiría los pasos de mi padre y hasta una gitana leyó mi mano una vez y dijo que yo sería el presidente del país.

Hoy no puedo votar, ya sea en Brasil o en Perú.

IMG_0908-0

Para volver a tener el derecho al voto en Brasil, debo cambiar mi domicilio electoral para la Embajada de Brasil en Perú. Así podré votar apenas en las elecciones presidenciales. A partir de este año, puedo reclamar el derecho de votar en las elecciones municipales de acá. Si quiero participar en las demás elecciones, debo volverme ciudadano peruano. Pero ¡qué flojera!

En Brasil, siento que el supuesto objetivo de la política se perdió. Lo que hay ahora es una guerra de gritos entre una derecha sin corazón y una izquierda sin cerebro. Por ejemplo: los de izquierda defienden a los delincuentes, los de derecha los quieren matar sin juicio. Los de izquierda apoyan un gobierno que no sabe conducir la economía, los de derecha quieren un gobierno sin ningún programa social para los más pobres. Los de izquierda quieren que todos paguen más impuestos para sostener a sus políticos de mierda, los de derecha cuanto más ricos menos impuestos quieren pagar. Y aún hay gente que me pregunta si pienso volver a Brasil.

En Perú, la gente parece extrañar el pasado que les arruinó. La hija del dictador se cree buena actriz con su sonrisa de recepcionista de chifa, y lo peor es que la gente le cree. Tal vez su mejor cualidad es la falta de competencia: un ex-presidente ladrón, un copión de ideas ajenas, un señor simpático pero sin mucho que decir y un brother cuyo gran triunfo es haberse ganado a los chibolos pituco-facebookeros.

Sorry, viejo. Sorry a todos los negros que lucharon en la Historia para que yo pueda votar. Pero la política me llegó al pincho. Los partidos corruptos y ciegos por una ideología, los candidatos con mente hueca y pésima oratoria y, principalmente, la idiotez celebrada y disfrazada de compromiso político me dan ganas de extender indefinidamente mi situación.  Al menos hasta que toda la política brasileña se renueve, o que Jaime Bayly sea candidato a la presidencia del Perú.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s